Algunas poesías de Fernando Fornaris

A Miguel G. Gutierrez vice-presidente de la Cámara de Representantes, fusilado en Agosto de 1870:

 

 

Ha tiempo ya que luchas, patria mía,

con el tirano cruel: el verte sola

El rayo vengador de la justicia,

Su fuego prestó: con el fundiste

Tus hórridas cadenas angustiadas

Levantando hasta el cielo tu mirada,

Entre el fulgor de la feroz pelea,

Mil veces ¡ay! la sangre de tus hijos,

Tu túnica manchó el fiero hispano,

Enardece tu soberbia impía

Ante el hermoso pabellón cubano.

 

Oh ¡patria! en tus dolores

En tu duro pisar, en tus congojas,

Suelta al viento tu negra cabellera;

La frente levantada, el pecho herido

Por la bala del déspota iracundo.

Hermosa te presentas

Sobre tu carro de verdor fecundo

Y la diadema ostentas

De mártir sin segundo,

Que ante la turba osada

De fieros opresores

Desprecias los fulgores

Llamando la atención del mundo

 

 

 

Abril de 1869, muerte del Brigadier Justo del Mármol:

 

Héroe de la Libertad, joven ardiente,

decidido adalid americano

que en el fulgor del bélico litigio

determinado, intrépido y valiente

de acrisolado honor en el prestigio,

te vio el sangriento pérfido tirano

combatir de tu patria por la gloria

ceñida ya tu generosa frente

del fúlgido laurel de la victoria.

 

De intenso amor el alma poseída

de esperanza, fe y heroico celo

los sagrados principios proclamando

del suelo hermoso que nos dio la vida

bajo este azul y deslumbrante cielo;

en pos de suspirada independencia

y el término feliz tal vez tocado

de subido ¡Oh dolor! alzando el vuelo

rendirte por tu patria la existencia

 

 

Otra estrofa dedicada a Justo del Mármol:

 

Héroe de la Libertad, alma sublime

el premio de tu virtud es la memoria

que dulce y bendecida Cuba imprime

entre los genios de tu bella historia.

Descansa en paz, que cada ciudadano

en tu pecho de amor, siente una herida

y en él tu nombre y tu imagen guarda.

No será el triunfo del perverso hispano,

que por hacer su libertad querida

Cuba lucha hasta el fin, sufre y guarda.

 

 

En Abril de 1870, al patriota A.R.Morales

 

Son las seis de la mañana

y en un pueblo de la Isla,

un hombre con faz serena

deja la oscura capilla

y entre hilera de soldados

hacia un cadalso camina;

que el patriota cubano

que marcha con la frente altiva

a sufrir la horrible prueba

con que el déspota castiga

el que noble y generoso

rompe las ferradas ligas,

que lo ataban tras el carro

de la odiosa tiranía.

 

Sigue su marcha el patriota

en medio de la cuadrilla,

y ante el tumulto del pueblo

que se agrupa en las esquinas

en las calles y plazas

por do marcha el que asesina

divisa lágrimas tristes,

que corren por las mejillas,

y ojos llenos de coraje

que la venganza ilumina

con la llama devorante

del rencor y de la envidia.

 

El patriota Morales camina erguido y respetable, tal vez con una sonrisa, y lleno de vergüenza grita a la multitud "¡Viva Cuba Independiente! /¡Muera el tirano homicida!.