Ramón de Céspedes

Nace Ramón de Céspedes y Barrero en 1808 en la ciudad de Bayamo, Cuba, en el seno de una familia distinguida, siendo sus padres José de los Santos de Céspedes y Tamayo y Ana Teresa Barrero y Barrero. Ramón fue uno de 7 hijos.

 

Sus primeros estudios los cursó en los colegios de su ciudad natal, pasando después a la ciudad de La Habana en donde se graduó en Leyes. En el año 1838 es abogado y presta sus servicios en la Real Audiencia y Cancillería del distrito de Bayamo, siendo en 1842 Decano del Colegio de Abogados de Bayamo.

 

Ramón contrajo matrimonio 3 veces: en primeras nupcias con María Gertrudis Fornaris , de esta unión nació el que fué con los años un destacado patriota cubano, que estuvo en las Logias masónicas y las Juntas Revolucionarias desde los tiempos de las conspiración que llevaría a la Guerra Grande, muerto durante la misma, Ramón María de Céspedes y Fornaris. Fallecida su primera mujer en 1841 contrajo de nuevo matrimonio al año siguiente con Juana Evangelista Fornaris y Fontaine, quien fuera hija del Regidor de Bayamo José de Jesús Fornaris y hermana de José Fornaris y Luque (José nació de un segundo matrimonio del padre con Dª Gertrudis de Luque, siendo Juana hija del primer matrimonio con Mª de La Concepción Fontaine), quien la recordaría en una de sus poesías: EN LA MUERTE DE MI HERMANA...Existió una estrecha amistad entre los dos Bayameses, así , el ilustre poeta dedica su obra "Poesías", impresa en 1855, a su cuñado (hermano político). De su segundo matrimonio nacieron 5 hijos: Ramón (otro, quien se destacaria por su actividad en la Enseñanza), Emilio (muerto tambien durante la Guerra Grande), Maximiliano, Juana Elvira (esposa de Fernando Fornaris) y Teresa Luisa. La media de vida en aquellos años no era larga, así su segunda esposa falleció a los 9 años de estar casados, en 1851.

Don Ramón era sin duda de gran vitalidad y casó por tercera vez con una nieta del Brigadier Luis Angel Milanés. No tengo noticias de hijos de este matrimonio, aunque me imagino que alguno habría. (sigo estudiando este punto, ya que hay alguna confusión, al ser 3 Ramon de Céspedes, el referido en esta biografia, Barrero de 2º apellido y dos hijos...)

 

Como nota curiosa, D. Ramón que con sus sesenta años, participó desde el principio muy activamente, desde la misma insurrección y antes en la primera de las guerras por la Independencia de Cuba, la Grande (1868-1878) y desde luego demostró sus principios republicanos, democráticos, tenía la Real Orden de Isabel la Católica. Parece ser que esto viene de los ecos de la sublevación de La Granja en España que restaura la Constitución de las Cortes de Cádiz de 1812 frente a las tendencias absolutistas en 1836. En Cuba encontró apoyo por parte del Gobernador del Departamento Oriental, el General Manuel Lorenzo que estableció dicha Constitución, frente al Capitán General Miguel Tacón que Occidente mantuvo el antiguo régimen.

La relación parece estar en que los hacendados firmaron una carta en contra de la Constitución y el padre de Ramón de Céspedes, de una una generación mas conservadora, lo secundó.

 

Destacó en los movimientos culturales de su ciudad , siendo Tesorero de la Sociedad Filarmónica de Bayamo, de la cual era Presidente Pedro Figueredo y Secretario Carlos Manuel de Céspedes.Reseñar en este punto la participacón de su segunda esposa Juana Fornaris en el devenir social y cultural de Bayamo a través de la Junta de Mujeres, creada en los salones de la Sociedad Filarmónica el 1 de Abril de 1845, integrada en un principio por 58 mujeres y de la cual fué Presidenta, siendo secretaria María Luz Vázquez.

 

Fue Regidor (concejal) de Bayamo en 1865.

 

Llega la hora de la lucha por la Libertad de su amada tierra, Cuba ,y ya con 60 años que para aquella época eran años, algunos incluso lo llamaban el anciano Don Ramón, comparándolo con un patriarca: "Don Ramón (como llamaban al Secretario de Relaciones Exteriores) tenía una figura bíblica. Su cara noble, su frente ancha, sus cabellos canos que caían formando un conjunto admirable sobre su larga u venerable barba" (Hombres del 68,Vidal Morales y Morales) no dudó por un instante en unirse, en estar al frente, con sus hermanos, en aquella gesta libertadora.

 

En el ámbito militar existe el decreto de nombramiento de Coronel, si bien es cierto que su labor en la lucha por la independencia de Cuba se desarrolló principalmente en el plano diplomático. Se menciona su graduación militar en Tomo 3º de "Iniciadores y Primeros Mártires de la Revolución Cubana, también de Vidal Morales y Morales, Pag. 515 de la Edición de 1931:

 

"A finales de Diciembre de 1868 llegó a Bayamo el Coronel Manuel de Jesús Valdés y convocó a junta reservada a los Coroneles, Joaquín Acosta, Esteban Estrada, Ramón Céspedes Barrero, Leopoldo Arteaga, Manuel Codina, Leonardo Estrada, Bartolomé Masó, Carlos y Ricardo Céspedes y Céspedes..."

 

 

Ramón de Céspedes Barrero estuvo en Bayamo como Regidor en el primer ayuntamiento libre de la Isla de Cuba constituido el 28 de Octubre de 1868, después de la toma de la ciudad por los patriotas y su actividad política no solo se encaminó hacia la consecución de una Nación independiente, libre del yugo de España, también por una sociedad de hombres libres: La primera moción fué presentada por el venerable anciano y por Joaquín Palma, que leída por el secretario Yero, declaraba la total abolición de la esclavitud. Abierta a debate tan importante cuestión, Céspedes Barrero la defendió con firmeza frente a los que no estaban de acuerdo. Como Palma en una intervención en ese mismo acto dijo: "Sin en Cuba esclava no podía haber hombres libres, en Cuba libre no puede haber hombres esclavos"

 

El día 8 de Abril de 1869 Don Ramón entra en Guaimaro entre aquellos hombres que tenían como misión la promulgación de la primera Constitución libre y democrática de Cuba.. Martí diría como entraron en la ciudad emblemática los cubanos que iban a dar a su tierra la primera Ley de leyes libre (escribo aquí la parte referente a la entrada del hombre a que esta biografía se refiere):

 

"Y que cortejo el que viene con Carlos Manuel de Céspedes! Vicente Aguilera, alto y tostado, y con la barba por el pecho, viene hablando a paso de hacienda, con un anciano florido, muy blanco y canoso, con el abogado Ramón Céspedes. Van callados, del mucho amor el uno, y el otro de su seriedad natural"

 

En Mayo de 1870 fue nombrado Secretario del Exterior de la República en armas. Permaneció en la isla de Cuba ejerciendo sus responsabilidades en este puesto hasta que sale enviado por el Gobierno de Cuba libre, acompañando al Mayor General Francisco Vicente Aguilera, como Comisionado Diplomático hacia Nueva York . Salen de Boca de Ceballos, tras atravesar la Sierra Maestra guiados por el Brigadier Pérez y llevando como ayudantes al coronel Manuel A. Aguilera y el Teniente Coronel Miguel Luis Aguilera el 26 de Julio de 1871, llegando a Nueva York, tras repostar en Jamaica, el 12 de Agosto del mismo año. Allí Don Ramón se hace a cargo de la diplomacia y Vicente Aguilera de la Agencia General tras la renuncia de Aldama.

 

Ante ellos una difícil tarea: unir a los patriotas y activar el envío de expediciones. Durante su estancia en USA, junto con Francisco Vicente Aguilera, escriben un folleto explicando la situación de la insurrección, la tiranía a que se hallan sometidos por parte de España, que mantiene todavía la lacra de la esclavitud en la Isla: NOTES ABOUT CUBA -NOTAS SOBRE CUBA.

La misión no es sencilla: allí encuentran envidia, traición y división entre los cubanos emigrados, allí ve Don Ramón el desprecio del Gobierno USA hacia la causa libertadora cubana (por supuesto hubo norteamericanos excepcionales como el Mayor Jordan que ayudaron a título individual).

 

El 24 de Septiembre de 1872, el comisionado Diplomático Céspedes visita el Departamento de Estado para presentar una protesta en nombre de la República de Cuba ante el vice-secretario de Estado (Assistant Secretary, no se si está será la traducción correcta) Mr. Hale por la retención del barco Pioneer, que transportaba ayuda para los insurrectos cubanos. No sirvió de mucho...

 

No tiene sentido seguir en una lucha perdida, entre la emigración y seguir mendigando a los EE.UU su intervención en ayuda de la causa justa cubana. En una carta dirigida por el Presidente de la República Carlos Manuel así se lo manifiesta a Ramón de Céspedes. La carta esta fechada en Barajagua el 26 de Noviembre de 1872:

 

“Mi estimado amigo y compadre: Por las comunicaciones oficiales se habrá usted enterado de las resoluciones que puesta la mano en mi conciencia, me he visto en el caso de adoptar, atendidas las actuales circunstancias. No era posible que por más tiempo soportásemos el desprecio con que nos trata el gobierno de los Estados Unidos, desprecio que iba en aumento, mientras más sufridos nos mostrábamos nosotros. Bastante tiempo hemos hecho el papel del pordiosero a quien se niega repetidamente la limosna y en cuyos hocicos por ultimo se cierra con insolencia la puerta. El caso de Pioneer ha venido a llenar la medida de nuestra paciencia: no por débiles y desgraciados debemos dejar de tener dignidad…

 

Deteniéndose un poco en el terreno de las relaciones personales, cabe destacar aquí la profunda amistad entre Céspedes Barrero y Carlos Manuel de Céspedes, en sus comunicaciones siempre se dirigen como amigos o compadres. Prueba de esta amistad personal es una carta que el Presidente de la República dirige a su amigo fechada el 20 de Agosto de 1872:

 

"Mi estimado amigo y compadre: por algunas personas llegadas del extranjero he sabido la triste situación en que se encuentra mi Anita; pués no solo carece hasta de zapatos si no que se ve hostigada por los alquileres de la habitación que ocupa. Esto no influirá en mi resolución de servir a Cuba hasta la muerte, mientras luche por su independencia, ni tampoco me es extraño; porque recuerdo que aquí se predicaba que yo debía andar descalzo, lavarme la ropa y padecer hambre, cuando los otros disfrutaban de todas las comodidades (sic); pero no puedo menos que dirigirme a un buen amigo como usted rogándole que si es posible sin perjuicio de los intereses de la patria, se haga algo por aliviar la suerte de seres que me son tan queridos (...)..."

 

Marchó posteriormente a la República de Costa Rica. El 27 de Octubre de 1873 aparece registrado como abogado en este país centroamericano:

 

"Tras escrupuloso y lucido examen, la Corte admitió a Ramón de Céspedes de Bayamo. Sabemos que este letrado, con honra y lustre de su facultad, lo practico durante muchos años en su país natal (...) El Sr. Céspedes hace poco tiempo que llegó a esta capital, donde se ha propuesto abrir un estudio de abogado" (El Costarricense, 4 de Octubre de 1873).

 

En el 53 Aniversario de la independencia de Costa Rica, el patriota bayamés, pronunció el siguiente discurso:

 

"Bienaventurados los pueblos que pueden celebrar su libertad. Os reunís bendiciendo un principio santo: la marcha explendida de todo lo creado hacia la felicidad - todo esta sujeto a leyes invariables y eternas- , cambios de la materia o del espíritu para progresar. Por eso se han inspirado genios como Washington, mártires como Carlos Manuel.¿ Y cual ha sido el credo salvador que los guió? ¿A que fuerzas superiores han tenido que obedecer?. Al mandato de Dios. Han hecho lo que el tiempo o el espíritu de la época les ha ordenado.

 

La emancipación de todo lo que sufre tiranía es una hecho natural. Sois independientes ya. Cuba lo será mañana. Dios colocó en la frente de su obra el sello de la inteligencia. El sentido genuino de la libertad es evitar la atrofia del alma -la fraternidad es la aurora que destruye el horizonte negro de los grandes errores del hombre- La sombra de Bolívar se cierne sobre vosotros, como el ángel en uno de los sueños del Chimborazo.

 

Vuestra felicidad está garantizada en el seno mismo del pueblo honrado y trabajador. Cuando el trabajo cimienta la felicidad de un pueblo, los hombres no significan nada: los principios que salvan o el bien común es todo. El camino que debemos seguir es ser honrados, desprendernos de todas las quimeras que son sombras del espíritu y completar la misión para la que fuimos creados.

 

Cuando no se comprende la libertad, es monstruosa la palabra que se forma. ¿Queréis saberla? Oíd. Cuando un pueblo, como un niño, descompone un tesoro magnifico (...)la libertad, por ejemplo (...) blasfema, se prostituye, se anarquiza y de debilita; a lo grande lo sustituye el servilismo y a cada instante grita: Oh! La Libertad, mucho mejor que el coloniaje!.

 

¿Sabéis que es el coloniaje?. Es la cadena que aprisiona al cuerpo y al alma, la mordaza que impone silencio a la palabra, secando el pensamiento. Es toda restricción al comercio, la nulificación de la agricultura, las contribuciones directas e indirectas que no se pueden pagar porque afectan al capital y no a la renta. Es el "ignorante" de allá sobre el "inteligente" de acá.

 

Yo nací en una colonia y me avergonzaría de haber nacido en la Perla de las Antillas si no hiciera seis años que aquel pueblo lucha para sacudir el yugo de su odiosa metrópoli -que Bolívar, y Sucre y San Martín humillaron en los campos de Junín y Ayacucho-. Yo no creo que entre vosotros haya uno que ame el coloniaje.

 

Sois libres, adelante!

 

Viva la independencia de America!"

 

(Publicado en la Gaceta Oficial, el 24 de Octubre de 1874)

 

En Mayo de 1875 seguía en Costa Rica, en estas fechas, Hilario Cisneros escribió una carta al ilustre Bayamés a este país dándole el pésame por la muerte de su sobrino (hijo de su hermana Francisca de Borja de Céspedes Barrero y yerno (Casado con Elvira de Céspedes), Fernando Fornaris y Céspedes, Diputado de la Cámara de Representantes en armas, quien parece ser fué hecho prisionero por los españoles en la jurisdicción de Manzanillo y fusilado en la primavera de ese año.

 

En Mayo de 1878, se tiene constancia de que ejercia de Juez Civil y de Comercio en Puntarenas como lo pruebas actas judiciales de la época.

 

Con certeza el 3 de Octubre de 1882 se hallaba en Manzanillo, puesto que fue padrino de la boda de su nieta Juana Evangelista, hija de Fernando Fornaris y Elvira de Céspedes, en la Iglesia de la Purísima Concepción de esa ciudad. El 10 de de Septiembre de 1884 fue padrino en el bautismo de un hijo de Juana en la misma iglesia de Manzanillo, con certeza también se encontraba en esa ciudad... Y en el año 1885 se tiene constancia de que era Juez Municipal de la citada ciudad.

 

Por fin el corazón cansado de un anciano noble, de un patriota cubano, que desde su edad ya avanzada cuando comenzó la Guerra Grande, hizo todo lo que en sus manos estaba por la libertad de la tierra que amó, por la que tanto sufrió: la perdida de su hijo Ramón María, fruto de su primer matrimonio, la perdida de dos hijos de su segunda unión matrimonial, Emilio de Céspedes, también oficial mambí, en 1872; Clementina, muerta de cólera (a pesar de su fortaleza no pudo evitar derramar lagrimas cuando leyó la carta que se lo comunicaba allá por octubre de 1869), la perdida al menos que se conozca de 4 nietos víctimas de las innumerables epidemias que asolaban la isla, la perdida de su hija Elvira, joven, a los 45 años, probablemente con el alma partida por tanto dolor.....; por fin ese corazón cansado dejo de latir un 15 de Diciembre de 1890, a las 7 de la noche, en la ciudad de Manzanillo. Tenía 82 años.